Trabajadores chinos horrorizados al ver que sus jefes les ordenan entrenar a sus sustitutos de IA.
Durante años, los trabajadores han sido explotados al tener que capacitar a sus reemplazos, incluso estando sentados frente a ellos. Ahora, la IA ha acelerado el proceso. Trabajadores chinos y estadounidenses se ven obligados a usar productos como OpenClaw para recrear meticulosamente los flujos de trabajo que conforman sus empleos. Su última tarea será enviarse a sí mismos la carta de despido. Las filas de los desempleados darán paso a las de los inempleables.
